La rotura fibrilar puede ser más o menos grave dependiendo de diferentes factores. Dependiendo del alcance de la lesión, el tiempo de recuperación puede variar notablemente. A continuación hablaremos de los factores que influyen, tanto en la gravedad como en el periodo de curación de un desgarro muscular.

Evaluar la gravedad de un desgarro muscular

A la hora de evaluar la gravedad para determinar la curación de un desgarro muscular hay que tener en cuenta la cantidad de masa muscular que se ha visto afectada. El músculo está formado principalmente por fibras, también llamadas miocitos esqueléticos. Si se rompen se produce un desgarro o una rotura fibrilar. El tratamiento y el tiempo de recuperación depende de cuantas estén dañadas.

  • Microrrotura. El daño es mínimo. Con reposo y siguiendo algunas indicaciones se recuperará en muy poco tiempo.
  • Rotura de primer grado. Se han dañado algunas fibras. Tardará entre siete y 10 días en recuperarse.
  • Rotura de segundo grado. Se han roto bastantes fibras. Tardará tres o cuatro semanas en recuperarse.
  • Rotura de tercer grado. Se han roto muchas fibras y tardará hasta tres meses en curarse.

Por supuesto, esta recuperación dependerá de diferentes factores. La edad, el tiempo que se tarda en atender la lesión, la salud o el tipo de tratamiento influirán en el periodo normal de recuperación.

¿Cómo recuperarse de una rotura muscular?

La recuperación de una rotura o desgarro muscular depende de la evaluación y el tratamiento de un especialista. Este es muy importante ya que algunas roturas podrían confundirse con una contractura. En este caso la lesión podría agravarse e incluso dejar secuelas permanentes.

desgarro muscular

Lo primero que hay que hacer es aplicar frío en la zona, para reducir el sangrado y la inflamación. A continuación, tras la evaluación del profesional y una ecografía, se recomendará reposo y uno o más tratamientos como los siguientes:

  • Vendaje. El vendaje es una de las partes más importantes tras la rotura o desgarro. Hay diferentes tipos que se irán aplicando en cada una de las fases de recuperación. No vale cualquier venda. Las más apropiadas son las específicas para deportistas, que sujetan y permiten el movimiento justo para curar la lesión.
  • Inmovilización. Tras una rotura fibrilar hay que inmovilizar la zona y, progresivamente, ir cambiando a vendajes flexibles que permitan una movilidad progresiva.
  • Aplicación de calor. El calor es otro de los métodos para un proceso de curación satisfactorio. El médico recomendará cómo y con qué frecuencia hacerlo.
  • Estiramientos. Como parte del proceso de recuperación, un especialista se encargará de realizar algunos masajes para drenar y para acelerar la cicatrización.
  • Entrenamientos. Progresivamente será necesario ir realizando algunos estiramientos para que el músculo recupere sus funciones.
  • Masajes. Los masajes para drenar, relajar y revitalizar el músculo son imprescindibles en la recuperación de lesiones moderadas o graves.
  • Aplicación de cremas. La aplicación de cremas y otros productos, como la arcilla roja, pueden ser una gran ayuda.

Después de la recuperación es importante que protejas la zona. La curación de un desgarro desgarro muscular o rotura en la misma zona sería más lenta y complicada. Para ello es muy importante calentar bien antes de entrenar o competir, utilizar un vendaje para deportistas apropiado y no forzar si se sienten molestias.