Cuando se ve a una persona que se ha mejorado su figura se suele decir que se ha puesto a dieta. Pero esta palabra tan recurrente no siempre se ajusta a la realidad. El estado físico también puede mejorar por hacer ejercicio y mantener una alimentación saludable. ¿Dieta y comida saludable? ¿cuál es la diferencia? Te lo explicamos a continuación.

Las diferencias entre dieta y comida saludable 

La dieta y la comida saludable, también llamada alimentación sana, son dos acciones muy diferentes. Aunque ambas están destinadas a mejorar el físico y la salud, se desarrollan de maneras distintas. Definiremos al detalle cada caso para una mejor comprensión.

Dieta o comida saludableLa dieta

Una dieta es un cambio temporal en la alimentación para conseguir un fin determinado, generalmente la pérdida rápida de peso y volumen. Es decir, en principio la dieta no tiene la finalidad de durar para siempre, sino de lograr un objetivo. Este generalmente dará pie a otro objetivo diferente, como mantener una alimentación saludable, realizar una operación o regular algún exceso.

La dieta se lleva a cabo por medio de restringir una gran cantidad de alimentos y centrarse en el consumo de otros con unas características específicas. De hecho, aunque lo común es una dieta para adelgazar, también las hay para ganar peso. Por lo general son muy restrictivas e imposibles de mantener en el tiempo sin sufrir algún tipo de deficiencia alimenticia.

Mantener una dieta por un tiempo determinado puede ser beneficioso. Por ejemplo, si hay un exceso de peso considerable que pone en peligro la salud, es bueno atajar el problema rápidamente. Un experto puede recomendar un régimen alimenticio por unas semanas o unos pocos meses para lograr este efecto. Una vez alcanzado el objetivo, se dará por terminada.

La alimentación saludable

La comida saludable también guarda relación con el estado físico. Mantener una alimentación saludable no significa tener que limitarse a comer determinados productos y prescindir de otros. La variedad es infinita y no hace falta privarse de comer ningún grupo de alimentos en concreto. Además, a diferencia de la dieta, es aconsejable mantenerla para siempre.

Cuando la alimentación sana es constante y se compagina con actividad física, los beneficios son muy abundantes. El colesterol disminuye, el organismo se regula y el físico mejora. La resistencia aumenta e incluso el estado anímico es mejor. El exceso de grasa desaparece, el músculo aumenta y el contorno es estiliza. Para conseguirlo hay que hacer lo siguiente:

  • Minimizar el consumo de alimentos poco provechosos. Entre estos estarían los ricos en grasas saturadas, azúcares, sal o químicos.
  • Aumentar la ingesta de comida beneficiosa. Aunque la carne, el pescado, el marisco y los lácteos forman parte de la comida saludable, deben consumirse con moderación. Los vegetales, las legumbres y la fruta han de ser el alimento predominante en nuestro menú.
  • Hidratarse lo suficiente. El agua es básica para mantenerse sano. Bebe la suficiente y tu organismo funcionará mejor.
  • Ser constantes. Aunque en algún momento se disfrute de un bollo, un pastel, un poco de alcohol o cualquier otro alimento que no se encuentre entre los saludables, es importante mantener una constancia y que estos que se han mencionado tan solo se tomen ocasionalmente.

Ahora que conoces la diferencia entre dieta y comida saludable, queremos hacerte una última recomendación: lleva una vida activa. Come sano y aléjate de la vida sedentaria y notarás como tu cuerpo te lo agradece.

 

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