Conseguir logros, mejorar los tiempos y obtener mejores puestos en las competiciones son algunos de los retos al practicar cualquier tipo de deporte. La superación personal, junto a los beneficios físicos que reportan, hacen que el deporte sea una fuente de confianza y bienestar. Pero todo cambia cuando hay una disminución del rendimiento. ¿Por qué puede ocurrir esa disminución del rendimiento deportivo?

Rendimiento deportivo3 causas de la disminución del rendimiento deportivo

Puede que hayas notado que tu resistencia ha bajado, que sufres más lesiones, que tus tiempos no mejoran e incluso que han disminuido considerablemente. ¿Qué puede estar pasando? No te obsesiones ni te deprimas, es muy probable que puedas hacer algo para remediarlo. Hay tres razones comunes por las que el rendimiento deportivo disminuye.

  1. Problema físico

Un problema físico, como una enfermedad o una lesión encubierta, pueden estar detrás de una disminución del rendimiento deportivo. En este caso tu cuerpo no puede dar más de sí hasta que no soluciones ese problema

Otro problema puede ser un cambio o un error en la alimentación. Lo que se come y lo que se bebe puede cambiar el metabolismo y causar una notable disminución de las capacidades físicas. 

  1. Problema emocional

Los problemas emocionales también afectan. Las preocupaciones o la pérdida de autoestima pueden generar un desgaste adicional que se traduce en pérdida de fuerza a la hora de practicar cualquier deporte. En otros casos genera falta de concentración. No estar centrado al 100 % en lo que se está haciendo puede causar bajadas de rendimiento e incluso lesiones. 

  1. Paso del tiempo

El paso del tiempo afecta a todo el mundo, más tarde o más temprano. Puede que el desgaste natural o los cambios de la constitución que se producen con los años comiencen a pesar. ¿Qué se puede hacer en este caso y en los anteriores?

¿Cómo afrontar la disminución del rendimiento deportivo?

Lo primero que hay que hacer cuando se percibe la pérdida de rendimiento es no obsesionarse con el problema. Acude al médico para que realice todas las pruebas que sean necesarias hasta encontrar cuál es la causa. En algunos casos basta con cambios en la dieta o algún tratamiento para recuperar la capacidad o curar la lesión oculta. 

Si el problema no es físico, puede que se deba a un problema emocional. Ningún deportista es inmune a los sentimientos de preocupación, tristeza, desilusión… Aunque pueda parecer que son cosas diferentes, podrían estar estrechamente relacionados.  

Y ¿qué pasa si no es ninguna de las dos? Tras años de alto rendimiento puede ocurrir que algunas capacidades comiencen a disminuir. Es algo natural y no significa el fin de una vida dedicada al deporte. En el ámbito profesional es muy común el reciclaje. Los que antes eran grandes estrellas de la competición pasan a ser grandes entrenadores. Por supuesto, siguen practicando su deporte, pero ahora orientado a enseñar lo que han aprendido a los demás. 

Si ya has detectado el problema de la disminución del rendimiento deportivo, es el momento de afrontarlo. Pide ayuda y utiliza todos los elementos que estén a tu alcance para recuperarte. Haz lo necesario para que el deporte y el ejercicio continúen siendo una fuente de salud y felicidad para ti.