“Tanto deporte no puede ser bueno”, decía la abuela

Algunas lesiones no son atendidas de la forma correcta y causan problemas a largo plazo. Las lesiones de los dedos suelen ser justamente las que más se dejan pasar. Te hablaremos de cuáles son las más comunes y también de cuál es la manera correcta de tratarlas.

Las lesiones de los dedos más comunes

Las lesiones de los dedos suelen producirse por ejercer una presión elevada en la dirección contraria a la del rango de las articulaciones, bien sea de forma frontal o lateral. A continuación, te mostramos un listado con las más comunes:

Esguince

Es la lesión más común y la que menos se trata de todas. En este caso, las estructuras que unen los dedos entre sí, los ligamentos, se extienden más de lo normal y sufren. Al tratarse de un dolor generalmente moderado, es normal que se deje pasar por alto. Si no se trata, es posible que la lesión perdure en el tiempo.

El pulgar del esquiador es uno de los esguinces más comunes, ya que se producen caídas en las que no suelta el palo de esquí. El ligamento colateral cubital del pulgar se estira y se produce la lesión. También es un tipo de lesión habitual en la práctica del baloncesto, cuando se recibe un pase demasiado fuerte que se para con los dedos en lugar de con la palma de la mano.

Fractura

Las fracturas son menos comunes que los esguinces, pero también se puede decir que son habituales. Los deportes en los que se impacta contra los dedos suelen ser los que más riesgo representan. Por ejemplo, el boxeo. Es habitual que se rompa el quinto metacarpiano cuando uno de los puñetazos es demasiado fuerte o golpea una zona especialmente dura del contrincante. El resultado suele ser el de una deformidad debido a la repetición del movimiento y a periodos de recuperación insuficientes.

Otro deporte que representa un elevado riesgo de fractura de uno de los dedos es el fútbol. Si el portero recibe un balón muy fuerte y la posición del dedo es horizontal, la lesión es más que posible. Lo mismo ocurre con el dedo pequeño del pie. Si se chuta demasiado fuerte, si se golpea la pierna de un contrincante o se impacta en el palo, se puede producir una fisura o rotura completa. El gran problema es que el dolor es muy intenso al principio, pero después desaparece. Si la rotura no es clara, se puede dejar pasar y el hueso no soldará bien. Luxaciones

La luxación de la articulación interfalángica proximal es de las más comunes. Ocurre cuando se superan los rangos de movimiento de la articulación. Esta deformidad no llega a la rotura, pero causa daños en la articulación. El reposo es clave en esta lesión, que es habitual en el baloncesto o en la escalada deportiva, por ejemplo.

Lesiones tendinosas

La parte que más sufre en las lesiones tendinosas es el tendón. En el caso de las lesiones agudas, el problema viene de un traumatismo directo. Sin embargo, cuando se trata de un golpe agudo, la causa suele ser un uso excesivo.

Como puedes ver, es común que las lesiones de los dedos pasen desapercibidas o no se les dé la atención que merecen hasta que es tarde. Te invitamos a usar los apósitos PolyMem dedo de SportsWrap y así la curación será mucho más rápida.

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Más info - Ajustes Aceptar

Cookies de rastreo

Cookies de terceros