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ESGUINCE DE TOBILLO

Cuando se sufre un esguince de tobillo se comienza sintiendo un dolor que puede ser leve, moderado o grave. Después, la zona empieza a inflamarse y se percibe un hematoma de distinta consideración, dependiendo del grado del esguince. Se puede dar una cierta rigidez articular y caminar resulta más complicado de lo habitual, y en los casos más graves imposible. Existen diferentes tratamientos para esta lesión, pero antes te interesa conocer más acerca de ella.

¿Qué es un esguince de tobillo?

El esguince de tobillo es una de las lesiones que más sufren los deportistas. Se da cuando los ligamentos que sostienen el tobillo se distienden demasiado o se desgarran.

El esguince es provocado por una torcedura del pie que puede ser de dos tipos. Una por inversión, hacia dentro, causada por la debilidad excesiva de la estructura ligamentosa externa, que lleva a que la articulación se doble hacia dentro. La otra sería por eversión, hacia fuera, en este caso la articulación se aleja de la línea media. Ambos movimientos originan la tensión que sufren los ligamentos y que deriva en el esguince.

Esta lesión se produce sobre todo cuando se practican deportes de alto impacto. Es decir, aquellos en los que es necesario despegar los pies del suelo para practicarlos (por ejemplo, baloncesto, el balonmano, fútbol o voleibol).  Suele ocurrir en el momento de apoyar el pie ya que el peso del cuerpo y la inercia del salto caen de golpe sobre un pie mal apoyado desgarrándose los ligamentos. Es lógico, ya que en este tipo de deportes al correr o saltar se llega a ejercer una fuerza que equivale al triple del peso de tu cuerpo.   Normalmente es más común en la parte lateral/externa  y suele resultar en hinchazón y hemorragia en la zona lesionada.

Es cierto que este tipo de actividad es muy beneficiosa para el organismo, puesto que ayuda a regenerar los huesos, debido a que el fuerte impacto contribuye a generar masa ósea. Pero es precisamente ese impacto el que también puede provocar un esguince.

Por fortuna, en la mayoría de los casos, un esguince de tobillo no reviste demasiada importancia, pero en ocasiones pueden ser más graves.   En las personas que sufrieron un esguince grave previamente, también es más fácil doblarse el tobillo y que se produzca otro esguince. Por lo tanto, uno de los factores de riesgo del esguince de tobillo es tener inestabilidad.  Las personas que tienen músculos débiles, en especial los que se denominan peroneos, que se extienden a lo largo del exterior del tobillo, pueden estar más predispuestas.Existen tres clases de esguinces de tobillo, teniendo en cuenta su gravedad, como verás en el siguiente apartado.

Tipos de esguinces de tobillo

Los tres tipos de esguinces de tobillo se clasifican teniendo en cuenta su gravedad, presta atención porque te puede ayudar a determinar hasta qué punto está afectada la zona. Por supuesto, cuando se padece cualquier clase de lesión haciendo deporte hay que acudir al médico cuanto antes.

  1. Esguince de tobillo de grado 1: Lesión leve, sobreestiramiento del ligamento con micro-roturas
    • En este caso se da una distensión de los ligamentos, pero sin que se lleguen a romper. No se observa laxitud articular que esté asociada a la lesión. De esta forma, el paciente puede mover por completo el tobillo.
    • En determinados ocasiones se puede sentir un dolor leve y es posible que se inflame la zona ligeramente. No es de extrañar tener alguna pequeña dificultad para caminar
  2. Esguince de grado 2: Lesión moderada, rotura parcial del ligamento
    • En el esguince de grado 2 hay una rotura parcial del tejido ligamentoso. Se siente un dolor que puede llegar a ser de moderado a severo, y se observa la zona inflamada. Además, puede aparecer en las siguientes horas, o en los primeros días, un hematoma en la zona en la que se ha producido la lesión. Es posible percibir algún tipo de deformidad en la zona del tobillo.
    • Es habitual que el paciente presente una pequeña inestabilidad articular y problemas para caminar.
  3. Esguince de grado 3: Lesión grave, rotura completa del ligamento
    • Cuando se sufre un esguince de tobillo de grado 3 la porción ligamentosa afectada se rompe por completo. El dolor es muy intenso, aparece una hinchazón marcada con rapidez y se deforma la zona. Es normal que la lesión venga acompañada de un hematoma considerable. No es posible caminar y en los casos más graves será necesario recurrir a la cirugía.

¿Qué hacer cuándo se produce un esguince de tobillo?

Cuando sufres un esguince es importante que no muevas la zona afectada durante al menos las primeras 72 horas. Resulta adecuado mantener la pierna elevada unos 30 centímetros por encima del corazón, para reducir el riesgo de que llegue a inflamar.

Al momento de producirse la lesión, puede ser conveniente aplicar hielo para reducir la posible inflamación. Nunca de forma directa y ni más de 15 minutos.  También te será útil emplear un vendaje para esguince de tobillo específico, como Sporswrap, que ha revolucionado los tratamientos de este tipo.

Sporswrap para tratar los esguinces de tobillo

Con Sporswrap se consigue una recuperación más rápida del esguince y de esta forma el deportista se puede reincorporar antes a la práctica de su disciplina.  Consigue reducir el dolor, los hematomas y la hinchazón, también que se propague la inflamación más allá de la zona afectada.

Además, Sporswrap no solo garantiza que la lesión se curará antes, además minimiza los riesgos que existen de que se repita el esguince de tobillo.
Para tener claro cómo utilizar el vendaje, presta atención al vídeo explicativo que acompaña estas líneas.

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